opinión de los agentes implicados
Gran parte del sector de la construcción ha sido reticente a la aplicación del DB-HR.
Los arquitectos proyectarán con criterios acústicos, los aparejadores controlarán más la ejecución de la obra, los constructores aceptan con resignación la posibilidad de la verificación “in situ”, y algunos fabricantes no disponen aún de ensayos.
 
 

1.- A rquitectos.
Son los principales responsables de introducir los conceptos de aislamiento y acondicionamiento acústico en el sector de la edificación residencial, hospitalaria, hostelera y docente. La concepción y el diseño de los nuevos edificios deberá tener en cuenta los nuevos criterios del DB-HR, lo que obligará a proyectar con novedosos sistemas, de comportamiento acreditado y comprobado. Tendrán que justificar las características acústicas de los productos, sistemas y condiciones de ejecución. Deberán proyectar con más detalle, definir los posibles puentes acústicos, conocer más variedad de materiales y sistemas.
El DB-HR implica más tiempo en redactar los proyectos y cierto grado de especialización que la mayor parte de los arquitectos no tienen.
2.- Aparejadores.
Como directores de ejecución de la obra, tendrán que verificar la recepción en la misma de los materiales y ordenar que se hagan los pertinentes ensayos de los que carezcan de ellos. En la función de dirigir la ejecución, cuidarán que se siga fielmente el Proyecto, con las soluciones y encuentros acústicos definidos en él.
La posibilidad de realizar ensayos in situ aumenta el control de la obra.
3.- Promotores.
Han sido losl más críticos pues ahora tienen más presión, y responsabilidades en caso de irregularidades. Su gran preocupaciónse refiere a la verificación final mediante ensayos in situ, que no son obligatorias, pero la LOE indica que el usuario final y cualquier agente que intervenga en el proceso puede solicitarlas. En otros casos, tendrán que dotar de más altura libre entre forjados para realización de suelos flotantes y falsos techos, lo que puede acarrear, a veces, la disminución del nº de viviendas posibles por edificio.
4.- Fabricantes de materiales.
Disminuye algo su responsabilidad, pues será el proyectista el que deba combinar adecuadamente los materiales para conseguir los valores exigidos. Ya no depende del material sino del sistema utilizado. En el sector de la carpintería, el esfuerzo es mayor pues no existen suficientes ensayos de ventanas y puertas.
5.- Empresas constructoras.
Si quieren ser competitivos tendrán que especializar a sus operarios y darles más formación, pues es impensable que una dirección facultativa desarrolle su trabajo estando constantemente en la obra.
6.- Usuarios.
La sociedad ha esperado la publicación de una norma que afecta a unos 12 millones de personas en nuestro país. Existe desde hace algún tiempo concienciación social del problema y ganas de alcanzar el confort que disfrutan desde hace años otros países en este campo.