exigencias y tolerancias
Las exigencias se establecen en función  del elemento constructivo separador de recintos y el uso destinado a éstos, diferenciando entre habitables y protegidos. Los requisitos varían si el elemento separa unidades de uso entre sí ó ellas con el exterior ó con recintos de instalaciones ó con recintos de actividad.
 
 

Unidad de uso es el edificio o parte de él destinado a un uso específico, considerándose cada una de las viviendas en edificios residenciales, habitaciones con aseos en hospitales, hoteles y aulas, despachos, en uso docente.
Los recintos se clasifican en función del uso y niveles predecibles sonoros :
Recinto protegido, recinto habitable con exigencias acústicas mayores :
.- en edificios residenciales : dormitorios, comedores, salones;
.- en edificios de uso docente : aulas, bibliotecas, despachos;
.- en uso sanitario : quirófanos, habitaciones, salas de espera, consultas;
.- en oficinas : despachos; salas de reunión;
Recinto de instalaciones: Recinto que contiene equipos de instalaciones, individuales y colectivas del edificio.
Recinto de actividad: Recinto con actividad distinta a la del edificio, con nivel de presión sonora entre 70 dBA y 80 dBA.
Recinto ruidoso: Recinto cuya actividad produce niveles de presión sonora superioreas a los 80 dBA.

* El aislamiento a ruido aéreo de las fachadas y cubiertas depende del nivel sonoro ambiental en el exterior.
* También, como la Norma Básica, se establecen unos niveles ambientales recomendables en cada espacio por ruido procedente de instalaciones.
El Real Decreto 1367/2007, que desarrolla la Ley del Ruido, indica los niveles máximos permitidos en recintos en función de su uso, procedentes del conjunto de instalaciones del propio edificio, actividades y ruido ambiental exterior.

Un aspecto novedoso son las tolerancias en las mediciones "in situ", ya que se admiten valores a la baja de 3 dB(A) para el aislamiento a ruido aéreo, 3 dB para ruidos de impacto y  0'1 segundos para el tiempo de reverberación. Estas tolerancias son grandes, pudiendo cubrir pequeños defectos de construcción e incertidumbres de ensayo, pero esto no debe inducir a diseñar soluciones que alcancen los valores justos, sino a verlo como un margen de seguridad (como ocurre, por ejemplo, en el cálculo de estructuras). 
Los valores del DB-HR no son inalcanzables, siendo inferiores a los que se exigen en la mayor parte de países europeos, que llevan cumpliéndose desde hace años.
Por la forma tradicional de construcción en nuestro país, los elementos que necesitan mayor adecuación serán los paramentos separadores con recintos de actividad ó instalaciones y las fachadas, así como los forjados a ruido de impacto.