instalaciones
 
 

Cuando se valora la calidad ambiental de espacios interiores, no solamente interviene el ruido de tráfico externo ó el ruido vecinal interno, sino que adquiere relevancia el funcionamiento de las instalaciones.
El ruido en el interior de un edificio proviene en un porcentaje muy alto de las fuentes internas, como es el caso del aire acondicionado, calefacción, ascensores, pisadas, impactos ocasionales, etc. Una característica que diferencia este tipo de ruidos respecto de los externos (tráfico, obras públicas y la actividad ciudadana), es que, salvo excepciones (por ejemplo, maquinaria de climatización), no son continuos, sino ocasionales o esporádicos, en cuanto al instante de originarse y suelen ser de nivel variable. Ello les hace más molestos (por su componente aleatoria, tanto de carácter temporal como de intensidad) que si fueran ruidos estacionarios o uniformes.
Estas fuentes internas de ruido no repercuten de igual manera sobre todos los recintos interiores. En cualquier caso, es difícil precisar su influencia en el deterioro de las condiciones de confort ambiental en relación con las originadas por ruidos procedentes del exterior, en zonas donde el ruido ambiental es alto.

En fase de diseño ya se deben contemplar una serie de precauciones que eviten transmisiones de ruido aéreo, de impacto y vibraciones a recintos protegidos.
Es por ello, que el DB-HR indica que los recintos de instalaciones no deberían colindar con recintos protegidos y habitables del edificio, siempre que sea posible. También, se definen las condiciones de montaje de maquinaria (sobre soportes antivibratorios elásticos ó bancadas de inercia), así como precauciones en tuberías, conductos, uniones, etc.

Los distintos tipos de ruido procedentes de las instalaciones de un edificio (comunitarias ó particulares) tienen su origen en distintas fuentes (a veces, bastante alejadas de la zona de recepción) :
.- rede de saneamiento y fontanería (tuberías, bajantes, maquinaria y apartos sanitarios),
.- cuartos de calderas y grupos de presión (tuberías y maquinaria),
.- instalación de climatización y extracción aire viciado (elementos, conductos y maquinaria),
.- ascensores (caja y sala de máquinas),
.- varios (portones de acceso a garaje, depuradoras de piscinas, etc).
La perturbación originada por el funcionamiento de estas instalaciones depende de muchos factores como la localización, tipo de estructura del edificio, unines entre elementos constructivos, esquema de distribución de tuberías y conductos, y, sobre todo, formas de montaje.